Nunca pensé que las fiebres me harían entrar en pánico. Hace unos meses nuestra hija convulsionó por fiebre a sus 21 meses. Y aunque ya sabíamos de que iba todo porque la mayor también nos convulsionó por fiebre a sus 19 meses; el susto, el miedo, el pánico y el mal trago volvimos a vivirlo otra vez. Porque aunque sabemos que las convulsiones por fiebre son comunes, y en la gran mayoría de los casos inocuas, el mal trago que vivimos los padres no nos lo quita nada ni nadie. Y se pasa, porque como todo, pasa y puedes volver a vivir las fiebres con tranquilidad y confianza. Confianza en ti, en tu hijo y en todo lo que juntos habéis aprendido sobre la fiebre. No la queremos, no nos gusta pero tiene una importante misión en nuestro organismo y aceptándola contribuimos a que nuestros hijos se hagan más fuertes. Os dejo un link aquí y en mi Bio sobre las convulsiones febriles, para que leáis y aprendáis que hacer en caso de que vuestros hijos sufran una: http://bit.ly/2WMOJbI

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